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jueves, 23 de agosto de 2018

Marketing e IoT

Hace unos años había un pánico exagerado hacia la llegada del Internet de las Cosas, dado que al prever tantísimos dispositivos conectados a Internet parecería algo inmanejable.

Había diversos problemas, desde la falta de conocimiento de qué es IoT, hasta la capacidad de los protocolos de Red para manejar este volumen futuro de Información.

Cuando utilizamos Internet la comunicación entre los diferentes elementos de la red y el  ordenador o teléfono, se utiliza un protocolo que denominamos Protocolo de Internet (IP, Internet Protocol).

En los últimos años, prácticamente desde que Internet tiene un uso comercial, la versión de este protocolo es la número 4 (IPv4). Cuando se diseñó IPv4, casi como un experimento, no se pensó que pudiera tener tanto éxito comercial, y dado que sólo dispone de 2^32 direcciones.

Por este motivo, y previendo la situación, el organismo que se encarga de la estandarización de los protocolos de Internet (IETF, Internet Engineering Task Force), ha trabajado en los últimos años en una nueva versión del Protocolo de Internet, concretamente la versión 6 (IPv6), que posee direcciones con una longitud de 128 bits, es decir 2^128 posibles direcciones,  o dicho de otro modo, 340 sextillones.

De este modo, el problema de la capacidad de comunicaciones y manejo, está asegurado por mucho tiempo.

En lo referente al grado de conocimiento, el reciente estudio sobre IoT, (Abril de 2018), determina algunos puntos interesantes como los siguientes:

        El 55% de las personas que respondieron a la encuesta conoce y sabe lo que es el IoT y el 33% ha oído hablar de ello pero no sabe qué es. El 12%, en cambio, no sabe lo que es o no lo había oído antes.

        El 61% piensa que es beneficioso que la sociedad y las cosas estén cada vez más conectada porque repercute en su ‘comodidad y bienestar’; mientras que el 7% piensa lo contrario y el 33% que no lo tiene muy claro.

¿Qué es lo que se conecta?:

Las aplicaciones de IoT más conocidas son la SmartTV con el 64% de respuestas, los vehículos inteligentes con el 55% y los wearables (relojes, zapatillas, ropa…) con el 52%. A continuación, el 41% respondió conocer las neveras inteligentes y el 35% los robots de limpieza.

En cuanto a las aplicaciones menos conocidas, los productos que menos votos obtuvieron son las ciudades inteligentes con el 16% de respuestas y los chatbots (IA) con el 7%. Por último, el 2% no conoce ninguna.

De las aplicaciones que conocen, el 74% ha usado la SmartTV. A continuación, el 50% afirma haber utilizado accesorios wearables (relojes, zapatillas, ropa…) y el 36% robots (de limpieza, de cocina…). A estos les siguen el 15% que ha utilizado vehículos inteligentes, el 10% que ha usado neveras inteligentes y el 9% que ha usado los chatbots. Por último, tan solo el 5% afirma haber estado en ciudades inteligentes. 

Aplicaciones de IoT más útiles. Los resultados fueron los siguientes:

        Vehículos inteligentes 55%
        Robots (limpieza, cocina, etc.) 54%
        SmartTV 50%
        Ciudades inteligentes 39%
        Wearables (reloj, zapatillas, ropa…) 37%
        Nevera inteligente 21%
        Chatbots (IA) 9%

Esta es la base sobre la que construir nuestra estrategia. Tal vez a algunos les haya parecido algo farragoso, pero estaréis conmigo en que estos datos son importantes para enmarcar una futura estrategia de Marketing basado en el Internet de la Cosas.

Los dispositivos que utilizamos en nuestra vida cotidiana, como los relojes, coches, frigoríficos, televisores, y neveras se transforman en objetos inteligentes, al ser interconectados. A esto podemos sumarle las cámaras de vigilancia de las calles, los semáforos y cualquier dispositivo susceptible de ser conectado electrónicamente.

Por tanto, el marketing basado en el IoT es lo mismo que decir la utilización de toda clase de dispositivos, mas allá de los ordenadores portátiles, del teléfono móvil y las tablets, es decir, incluyendo también a los wearables. Mediante las comunicaciones, ahora no son solo las personas sino que todo está conectado con todo. Y el marketing moderno no puede ignorar esta tecnología multidispositivo a su alcance.

Hace muchos años, en la primera mitad del siglo XX, las acciones de marketing eran bastante iguales y repetitivas. Con los medios al alcance de la época, los expertos en marketing se devanaban los sesos por hacer algo nuevo que atrajese la atención del usuario por encima del resto de las marcas y consumidores. La radio, la prensa y el incipiente uso de la televisión lograban unos anuncios, (por citar solo un parte del marketing), con grandes similitudes, por lo que cuando había uno con gran ingenio, calidad e impacto, el éxito estaba asegurado, y había algunos que trascendían hacia la gente, de forma que se utilizaba para todo lo relacionado con el tema.

Otra utilización del IOT la encontramos definida muy claramente en el Ambient marketing, que aprovecha las cosas del entorno cotidiano en el que nos movemos, integrándose con el mismo, para crear y difundir el mensaje deseado.

No se trata de introducir un elemento publicitario nuevo en el entorno, sino que a diferencia de otras técnicas, el Ambient marketing se integra entre los elementos cotidianos, (cosas) y los “reinventa” para darles una finalidad de mensaje publicitario. Esto lo hace más atractivo, llamativo, y apenas o nada intrusivo respecto a otras formas de marketing.

En lugar de la publicidad intrusiva y no deseada por el consumidor, en el Ambient marketing se trata de hacer partícipe al consumidor, creándole la sensación de que está implicado con el mensaje mediante la utilización y ligeros cambios en los elementos donde se mueve cotidianamente. Se utilizan elementos cotidianos existentes, como el mobiliario urbano, paradas de autobuses, elementos accionados a distancia por Internet que logran hacer que las personas le dediquen un tiempo de atención, sin interrumpir su actividad natural, su ida al trabajo, a casa, al banco…

Igualmente dentro del IOT incluimos el Street marketing, que es también una parte del denominado marketing de guerrilla. La realidad es que la campaña deberá ser bastante ingeniosa para lograr un mensaje impactante, desarrollándose, como en el caso del Ambient marketing, sin estorbar el libre tránsito de las personas y que logre que algo cotidiano se convierta en algo extraordinario. La innovación y la espontaneidad son la clave, así como la capacidad de empatía para ponerse en la piel del usuario, para hacer que el anuncio no solamente no le estorbe, sino que sea capaz de distraerle y de mejorar su experiencia con el paisaje cotidiano.

Además el Internet de las Cosas ha hecho mucho más inteligente y analítico, si cabe, al marketing, dotándole de herramientas que permiten analizar con mayor exactitud y sobretodo en tiempo real a sus clientes y competidores. Estas cualidades que ha aportado el IOT al marketing son:

Para que veáis a qué nos referimos cuando hablamos de mezclar el marketing con el IOT y la ingeniería, os dejamos a continuación varios ejemplos en los que podéis ver cómo grandes marcas han creado verdaderas maravillas de marketing haciéndose valer de la última tecnología. Os animamos a echarles un vistazo, pues son espectaculares.



https://youtu.be/LgQSXQHILPM

viernes, 11 de agosto de 2017

IOTM/MIDLC

En diversos post anteriores he dicho que el marketing aprovecha todo lo que tiene a su alcance para un mejor desempeño de su actividad. Y al decir todo, significa TODO.

En este post vamos analizar cómo la evolución de Internet es muy favorable para que podamos realizar un mejor marketing, y de forma más completa.

Al hablar de Internet consideramos básicamente, hasta ahora, el Internet de las personas. Cierto es que Internet se basa en redes de ordenadores, pero conectados o interactuando con los mismos estaban las personas. (IOTM: Internet Of Things Marketing, o en español, MIDLC: Marketing del Internet De Las Cosas).

Actualmente, y según el video explicativo de Jason Silva sobre la IOT (Internet of Things), se están introduciendo e implementando sensores en todo lo que conocemos, que registran la información del comportamiento de los consumidores.

Los dispositivos que utilizamos en nuestra vida cotidiana, como los coches, frigoríficos, televisores, y neveras se transforman en objetos inteligentes, al ser interconectados. A esto podemos sumarle las cámaras de vigilancia de las calles, los semáforos y cualquier dispositivo susceptible de ser conectado electrónicamente.

Hoy comentamos el marketing y sus conexiones con IoT, que es lo mismo que decir la utilización de toda clase de dispositivos, mas allá de los ordenadores portátiles, del teléfono móvil y las tablets, es decir, incluyendo también a los wearables. (Post 70). Mediante las comunicaciones, ahora no son solo las personas sino que todo está conectado con todo. Y el marketing moderno no puede ignorar esta tecnología multidispositivo.

De hecho, según Philip Kotler, se entiende por marketing “el acto de obtener un producto deseado de otra persona, ofreciéndole algo a cambio”.

Esto implica que deberían cumplirse estas condiciones:

·       Existir dos partes, como mínimo
·       Ambas partes deben aportar algo que suponga un valor para la otra
·       Ambas partes deben sentirse libres de aceptar o rechazar la oferta
·       Ambas partes deben aceptar que el intercambio es adecuado
·       Ambas partes deben ser capaces de comunicar y entregar

Podemos resumir que el marketing a nivel profesional trata de comunicar y, como consecuencia final, terminar promocionando y proporcionando algo. En definitiva se trata de comunicar con el usuario,  de venderle lo que realmente necesite.

Aunque hoy esté abordando en este post el marketing y el Internet de las cosas de forma directa, en algunos posts anteriores he abordado temas relacionados, como en el post 51 sobre el marketing sensorial, el post 56, sobre publicidad dinámica, en los posts desde el 59 al 61, sobre marketing de guerrilla, Street marketing y Ambient marketing.

En todos estos casos se utilizan muy especialmente las cosas como objeto intermedio del marketing, en el sentido del uso de la tecnología y todo tipo de dispositivos.

Esto es el Internet de las cosas, y constituyen un maravilloso vehículo para realizar nuestras acciones de marketing.

Hace muchos años, en la primera mitad del siglo XX, las acciones de marketing eran bastante iguales y repetitivas. Con los medios al alcance de la época, los expertos en marketing se devanaban los sesos por hacer algo nuevo que atrajese la atención del usuario por encima del resto de las marcas y consumidores. La radio, la prensa y el incipiente uso de la televisión lograban unos anuncios, (por citar solo un parte del marketing), con grandes similitudes, por lo que cuando había uno con gran ingenio, calidad e impacto, el éxito estaba asegurado, y había algunos que trascendían hacia la gente, de forma que se utilizaba para todo lo relacionado con el tema.

No obstante, con el marketing de permiso, mencionado por primera vez por Seth Godin en su excelente libro sobre la Vaca Púrpura, (Purple Cow), del que recomiendo su lectura, en el que el autor comenta que el verdadero marketing, y mucho más aún en el marketing 2.0, se debe pedir permiso al usuario antes de enviarles notificaciones.

El marketing de guerrilla es una excelente aplicación del Internet de las cosas. La utilización de estrategias  y herramientas de marketing poco convencionales de forma que no parezca que estamos realizando publicidad logra impactar todavía al usuario. De esta forma sustituimos la inversión monetaria por acciones con capacidad de sorprender al potencial usuario, mediante ingenio, originalidad y creatividad.

Otra utilización del IOT la encontramos definida muy claramente en el Ambient marketing, que aprovecha las cosas del entorno cotidiano en el que nos movemos, integrándose con el mismo, para crear y difundir el mensaje deseado.

No se trata de introducir un elemento publicitario nuevo en el entorno, sino que a diferencia de otras técnicas, el Ambient marketing se integra entre los elementos cotidianos, (cosas) y los “reinventa” para darles una finalidad de mensaje publicitario. Esto lo hace más atractivo, llamativo, y apenas o nada intrusivo respecto a otras formas de marketing.

En lugar de la publicidad intrusiva y no deseada por el consumidor, en el Ambient marketing se trata de hacer partícipe al consumidor, creándole la sensación de que está implicado con el mensaje mediante la utilización y ligeros cambios en los elementos donde se mueve cotidianamente. Se utilizan elementos cotidianos existentes, como el mobiliario urbano, paradas de autobuses, elementos accionados a distancia por Internet que logran hacer que las personas le dediquen un tiempo de atención, sin interrumpir su actividad natural, su ida al trabajo, a casa, al banco…

Igualmente dentro del IOT incluimos el Street marketing, que es también una parte del denominado marketing de guerrilla. La realidad es que la campaña deberá ser bastante ingeniosa para lograr un mensaje impactante, desarrollándose, como en el caso del Ambient marketing, sin estorbar el libre tránsito de las personas y que logre que algo cotidiano se convierta en algo extraordinario. La innovación y la espontaneidad son la clave, así como la capacidad de empatía para ponerse en la piel del usuario, para hacer que el anuncio no solamente no le estorbe, sino que sea capaz de distraerle y de mejorar su experiencia con el paisaje cotidiano.

Además el Internet de las Cosas ha hecho mucho más inteligente y analítico, si cabe, al marketing, dotándole de herramientas que permiten analizar con mayor exactitud y sobretodo en tiempo real a sus clientes y competidores. Estas cualidades que ha aportado el IOT al marketing son:

– Fácil intercambio de datos: Con los nuevos dispositivos cogiendo métricas constantemente, se ha hecho muy fácil obtener gran cantidad de datos. Con ello ha aumentado el intercambio de los mismos y las bases de datos son más accesibles y baratas que antes.

– Mejores CRM, análisis instantáneo de datos de clientes: Gracias al IOT podrás analizar en tiempo real todos los datos de tus clientes de una manera eficiente y acertada.

– Dispositivos inteligentes: Todo el mundo lleva un Smartphone en su bolsillo que genera datos cada segundo. Con los datos extraídos de los dispositivos y la tecnología del internet de las cosas, podemos acceder a multitud de datos en tiempo real de nuestros usuarios o clientes.

– Las redes sociales: El uso de las RRSS está extendido en todas las empresas, y es sabido por todos, que una buena utilización de éstas puede generar importantes beneficios para la marca. Con la llegada del IOT, la gestión y automatización de las redes sociales se ha vuelto tremendamente eficiente, permitiendo a los gestores sociales conocer con total exactitud cuáles son los movimientos de su audiencia.

– Aumento considerable del CTR (click through rate): Cuanto mayor sea la información y cantidad de datos que conozcan los departamentos de marketing, mayor será la eficiencia de sus comunicaciones y acciones. Ello permitirá optimizar las campañas, llegando a un público mucho más específico y aumentando enormemente la conversión de sus objetivos.

Para que veáis a qué nos referimos cuando hablamos de mezclar el marketing con el IOT y la ingeniería, os dejamos a continuación varios ejemplos en los que podéis ver cómo grandes marcas han creado verdaderas maravillas de marketing haciéndose valer de la última tecnología. Os animamos a echarles un vistazo, pues son espectaculares.

Aquí aparece McDonald’s promocionando sus cafés gratis. En el vídeo se ve como instalaron marquesinas donde se daban cafés gratis a cambio de una sonrisa. Aquí el resultado: https://www.youtube.com/watch?v=SsK1sHQf5Hg

O este otro, de Coca Cola: https://youtu.be/3MnDAWlhegw

Os pongo a partir de este post un mail exclusivo de contacto para quienes quieran comunicarse conmigo sobre los temas de los post de mi  MBA: