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jueves, 25 de junio de 2020

Permission Marketing


Permission Marketing

Recuerdo que hace unos años, pocos, en realidad, siempre se decía que “el marketing, para que sea efectivo, debe ser agresivo”. Y, generalmente, sobre esa base teórica se realizaban las campañas de marketing. Y durante un tiempo, esa lucha era característica, y todas las acciones de marketing competía por ser las más impactantes, dentro de un entorno de llamar la atención del cliente al precio que fuese.

Sin embargo, los clientes potenciales cada ve se cansaban más de las campañas agresivas, léase invasivas. El resultado era un rechazo, explícito o implícito, de esas invasiones de su intimidad. Esto requería una acción inmediata.

La primera vez que yo tomé contacto con el marketing de permiso fue leyendo libros de  Seth Godin, (la Vaca Púrpura, Tribus…), en el que el autor comenta que el verdadero marketing, y mucho más aún en el marketing 2.0, debe pedir permiso al usuario antes de enviarles publicidad.

Este sistema de marketing requiere que el potencial usuario conceda permiso explícito para enviar un mensaje de promoción (por ejemplo, un correo electrónico o solicitud de catálogo) o permiso implícito (por ejemplo, consultar un motor de búsqueda). Con la evolución de Internet y los dispositivos electrónicos móviles, es cada vez más utilizado por los profesionales de la investigación de mercados.

Es decir, esta forma de marketing se basa en el principio de que los consumidores primero deben dar su permiso (lo que se llama opt-in) en vez de manifestar su rechazo  (que sería el opt-out) después de que la publicidad haya sido enviada. De esta forma se logra un uso más eficiente de los recursos, ya que los mensajes no son enviados a personas que no están interesadas en el producto. Es una técnica basada de alguna manera en la orientación del marketing personal, es decir en el concepto de marketing uno-a-uno, a diferencia de los conceptos masivos o a escala como la segmentación del mercado o mercado objetivo.

En algún post mío en este MBA yo hablaba de las “7 P’S del marketing”, y apuntaba que aún es necesaria, sobre todo con el marketing online, una octava “P” más. Esta octava P es el permiso. Las otras 7 son: Producto, Precio, Posicionamiento, Promoción, (estas son las 4 P’s clásicas), la Publicidad, el Packaging y la de Previa. Ahora, como la octava maravilla del mundo, añadimos la P de permiso

En definitiva, en la sociedad actual, y tras los rechazos colectivos surgidos de la publicidad tradicional, e incluso en la online, el permiso es una premisa necesaria para que un mensaje sea siempre bien recibido.

Ahora bien, falta lo más importante: cómo conseguir el permiso. Existen diversos métodos, siendo los más habituales el lograr, por ejemplo, sus direcciones de email a cambio de algo, que generalmente es ofrecer descuentos, descargas de algo que le interese al usuario, (juegos, programas, e-books, suscripción gratuita a una revista electrónica, sorteos diversos).  

Sin embargo, el permiso obtenido por este intercambio no es una patente de corso para enviar mails indiscriminados a ese usuario. El permiso se concedió para el objeto del intercambio, (salvo que en las condiciones que pueden hacerte firmar se diga que pueden disponer del mismo para enviarte todo lo que sea, y tu lo hayas aceptado), y no para toda clase de envíos, lo que sería un abuso.

Para ello, además de aquel permiso inicial, ha de irse ganando paulatinamente la confianza y el respeto de ese usuario, de forma que realmente desee que se le envíen notificaciones, sin estar limitadas a una sola acción. De no lograrlo, a ese usuario solamente se le puede contactar para la acción concreta para la que se requirió el permiso.

Este es el modo correcto de proceder, y el que evitará que el usuario termine pidiendo que le des de baja en la base de datos. Por tanto, hay que ser hábil y sincero para usar los datos de este usuario solo para lo que se le solicitó, y lograr con acciones posteriores que te autorice a usarlos más allá de la primera acción permitida.

Recordemos que en el mundo 2.0 el marketing intrusivo tiene los días contados. A nadie le agrada que un tercero entre en su privacidad, obligándole a dejar lo que está haciendo para atender a una cosa que tal vez, lo más probable, lo le interesa para nada. Es el defecto de la publicidad masiva. No hay un público objetivo claro, sino un público objetivo amplio, sin discriminar, por lo que las posibilidades de que lo que se le está ofreciendo de forma invasiva llegue a interesarle en ese momento, son bastante bajas.

Pero si hay un permiso por medio, lo que le envías a la persona es lo que realmente le interesa. Adquirirá tu producto o servicio, o no, pero al menos sabremos que le interesa, y que lo atenderá, aunque luego no sea lo que realmente esperaba o no desee adquirirlo en ese momento.

El porcentaje de rechazos es muchísimo más bajo con el marketing de permiso. Tanto es así, que ante una campaña de email marketing indiscriminada, por ejemplo, el índice de respuesta, (retorno útil), es inferior a un 1%, mientras que en mail de permiso se alcanzan niveles de retorno superiores al 20%. ¡Menuda diferencia!

En estos casos, puede que el usuario no compre esta vez, pero al menos este usuario te atiende, y está proclive hacia tu empresa o producto y posiblemente comprará los productos que se le ofrezcan en otra ocasión, siempre que se estén respetando sus derechos y su permiso para la acción enviada.

De todas formas, y como todo en la vida, la compra llegará, si la atención es la correcta. Si no es ahora será después. Pero si le envías cosas que no le interesa, porque no le has pedido permiso para enviárselas… nunca te atenderá, y posiblemente te borrará de sus listas de intereses.

Recuerda: Marketing sin permiso es igual a SPAM.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Cromomarketing


Desde el punto de vista del Marketing, los colores tienen un gran poder en nuestro  subconsciente e influyen en la decisión final de compra. Es una variante del Neuromarketing, del que se han realizado diversos estudios conductuales.

Un reciente estudio realizado por el Institute for Color Research dice que algunos colores como el rojo y el azul despiertan fuertes reacciones en el consumidor para realizar la compra vía online.

Según ese mismo Instituto, los consumidores se forman una opinión de los productos en menos de 90 segundos desde su primera interacción con ellos, y entre el 62% y el 90% de esa evaluación está basada solamente en el color del producto.

Al realizar una compra, el público es atraído en un 93% por la apariencia visual contra un 6% que es atraído por la textura y un 1% por el olor. El 85% de los consumidores afirman que el color es la razón principal para comprar un producto.

Cada color está asociado a un concepto, idea o incluso recuerdos, si bien este último es más difícil de concretar al ser muy particular de cada persona.

A grandes rasgos, los colores se relacionan con determinadas reacciones o sentimientos:

        El azul representa a la simpatía, a la armonía y a la fidelidad
        El rojo es el color de la alegría, el peligro y las pasiones
        El amarillo representa el optimismo, la diversión, el entretenimiento y la tradición
        El verde es el color de la fertilidad. Representa también a la esperanza
        El negro es el color del poder, del lujo y de la elegancia
        El blanco es el color de la luz, pureza, bondad, inocencia y tranquilidad
        El naranja es el color de la diversión, de lo exótico y llamativo
        El violeta es el color del feminismo y majestuosidad
        El rosa es delicado y femenino
        El oro es el que representa al dinero, lujo, status
        El plata es el color de la velocidad y del dinero
        El marrón es acogedor y representa a lo corriente
        El gris representa exclusividad, simplicidad y fuerza

Este post lo dedicamos al aprovechamiento de los colores en los mensajes de marketing. No tiene nada que ver con los diseños de los logotipos de las empresas, cosa también de gran interés, y que posiblemente trataré en otro post.

Normalmente, se utilizan las llamadas campañas teaser. Dado que somos curiosos por naturaleza, queremos saber qué sucede a nuestro alrededor y estar siempre al día con todo. Si tenemos curiosidad por algo, necesitamos conocer más sobre ello y descubrir de qué se trata. Por esta razón, las campañas teaser en Internet o las campañas de intriga son excelentes tanto para captar nuevos usuarios como para lanzar nuevos productos.

Una campaña teaser tiene como principal objetivo despertar la curiosidad del usuario. La mayoría de las veces en este tipo de campañas no se desvela el producto, pero siempre se muestra alguna característica propia de la marca: La tipografía, los colores, el estilo…

Por lo tanto, podemos definir una campañas teaser en Internet como un fragmento publicitario que muchas veces se utiliza como anticipo de otra campaña principal y suelen ofrecer la información mínima para así jugar con la mente y las emociones y estimular, así, la curiosidad de los usuarios. Una herramienta ideal para crear una gran expectación.

Volvamos al Cromomarketing, y pongamos algunos ejemplos prácticos de lanzamiento de productos nuevos utilizando el atractivo del color.

Comenzamos por Coca Cola. Su color corporativo e identificativo es el rojo, pero al establecer variedades en las bebidas, Coca Cola debía elegir los colores adecuados que  las diferenciaran en los estantes de los almacenas.

Las variedades de Coca-Cola se diferencian, mediante sus colores característicos (negro para la línea Zero, plateado para las variedades Light y dorado para la Coca-Cola Sin Cafeína), en el tapón de las botellas y con una cinta identificativa en la parte superior de las latas.

La elección no es del todo al azar, sino que va acompañada de razones de marketing cromático que lo justifican.

Coca Cola Zero

Utiliza el color negro como complemento al rojo habitual de Coca Cola. El negro representa poder, valentía, elegancia, sobriedad. En el caso de una empresa transmite un mensaje de seriedad. En cuanto al marketing algunas empresas lo utilizan para enviar un mensaje de exclusividad, de estatus, de alta calidad, haciendo más asequible la idea de tomar una Coca Cola sin nada de azúcar.

Coca Cola Light

Las diferencias con la Zero son pocas, de hecho ninguna lleva azúcar, y la principal diferencia con Coca-Cola Zero está en el sabor y la diferencia en la proporción usada de Aspartame, Acesulfamo-k y ciclamato sódico, siendo el contenido calórico muy similar y el contenido de azúcar cero en ambas.

La bebida se había empezado a comercializar en 1982 en EE.UU. como Diet Coke y tuvo un rápido despliegue internacional. En algunos países donde la palabra "dieta" no resulta apropiada o tiene otras connotaciones, adoptó el nombre de Coca-Cola Light.

Muchos seguidores de Coca-Cola reiteran que Zero y Light no tienen el mismo sabor. Es cierto. La única diferencia que reside entre ambas es que la Light lleva un acidulante  más, en concreto el ácido cítrico (E-330), es decir, Coca-Cola Light está compuesto de ácido cítrico+ácido fosfórico, mientras Coca-Cola Zero solo se compone del acidulante ácido fosfórico.

El color diferenciador, junto al rojo de Coca Cola, es el gris/plata, que transmite equilibrio, elegancia e inteligencia, lo cual ayuda a incitar inconscientemente al usuario a consumirla, sabiendo sus cualidades básicas de baja en calorías.

Coca Cola Sin Cafeína

Finalmente, para los que no quieran renunciar al sabor de Coca-Cola a cualquier hora del día, se podrá optar por la Coca-Cola sin cafeína.

En el caso de la Coca Cola Sin Cafeína o Zero Zero, el color diferenciador, junto con el habitual color rojo de Coca Cola es el dorado, tanto en las latas como en las botellas, que llevan una banda dorada encima del color rojo de la etiqueta.

¿Qué  nos dice el color dorado? Es el color del lujo y del glamour. Se ha elegido porque de esta manera, en lugar de parecer una Coca Cola secundaria, la elevamos a una categoría más alta, reforzando la imagen de utilidad, al no aportar cafeína, inconveniente en alguna horas, como la noche, e incluso sin azúcar.

No puedo extenderme más en este post. Analizando todo lo descrito, en futuras campañas de marketing, elegir el color del nuevo producto en función de lo que la empresa desee transmitir. Como ejemplo adicional a todo lo dicho, recordad que las mejores reservas de vinos o Champagne suelen llevar las etiquetas negras, o en todo caso doradas. Todo depende del mensaje.

jueves, 5 de julio de 2018

SUOM/TUOM


Las siglas del título del post hacen referencia a: “Still is Using Outbound Marketing”, (todavía se Usa el Outbound Marketing, en español), para recordarnos algunos errores comunes al etiquetar el Inbound Marketing y el Outbound Marketing.

Definido de la forma más tradicional, mediante el Outbound marketing se hace llegar a los usuarios información de un producto o  servicio a través de medios masivos y no masivos de forma indiscriminada, tales como la televisión, la prensa y la radio, vallas publicitarios, o también publicidad impresa en buzoneo, folletos, catálogos, y acciones de telemarketing incluyendo el correo electrónico indiscriminado a bases de datos.

Pero, y esto es importante recordarlo, lo que define al Outbound Marketing es su diseño para llamar la atención del usuario de forma intrusiva, por lo que no importa si la persona mira un video en YouTube o si está en Facebook, o simplemente jugando, o visitando su sitio web favorito, por lo que también en el mundo digital utiliza los banners, las ventanas emergentes, los carteles, los anuncios en YouTube, los Facebook Ads, o Google AdWords. Queda claro, finalmente, que hay bastante error en catalogar el Outbound Marketing como que usa solamente el mundo offline.

Lo importante en el Outbound Marketing, es que esta información no ha sido solicitada por los clientes.

Por otra parte, el Inbound Marketing es una estrategia que utiliza técnicas no intrusivas para captar la atención de los posibles futuros clientes. Este objetivo se logra mediante la aportación de valor añadido e información de calidad suficiente como para atraer a los interesados y que sean ellos mismos los que soliciten una mayor información al proveedor. Es decir, se busca la iniciativa del cliente, en lugar de bombardearle con información no solicitada en anuncios masivos.

Hay que recordar que la aparente relación biunívoca entre Inbound y medios digitales, así como el Outbound con medios tradicionales solamente, es errónea. 

Si quisiéramos buscar unas similitudes de la vida real, podemos imaginar el caso de la pesca o la caza. En este caso podemos comprar el Outbound marketing como un pescador que va echando sus redes indiscriminadamente en el mar, cogiendo en las mismas tanto al objeto de la pesca como a otros no deseados. Si elegimos la pesca selectiva, mediante caña o bien en zonas concretas, eso sería el Inbound marketing. Lo masivo e indiscriminado frente a lo seleccionado y concreto. Claro que eso no impide que antes de echar las redes del Outbound Marketing nos hayamos informado previamente de cuál es la zona más apropiada para hacerlo. En este caso, nos podemos haber ayudado del Inbound Marketing

Como nota adicional, diremos que el Inbound marketing está centrado en el usuario y el Outbound marketing está centrado en la empresa, en la marca o el producto.




Es decir, no hemos de pensar que el Outbound marketing no debe ser utilizado. Es un marketing tradicional y tiene sus aplicaciones concretas en las que es casi insustituible. Imaginemos una nueva empresa que quiere darse a conocer. Si es potente económicamente y quiere ser conocida con rapidez en el mercado, no hay duda: su primera opción será el Outbound marketing. Y estamos hablando de empresas del siglo XXI, con fuerte componente de los medios digitales, como Línea Directa Aseguradora o verti Seguros, que han realizado una completa campaña de Outbound marketing para darse a conocer en un sector muy complejo y en el que hace unos años no eran nadie. Hoy todo el mundo las conoce y, a pesar de su buena utilización de los medios digitales, se siguen apoyando fuertemente en el Outbound marketing, para poder seguir siendo conocidas, y estando presentes, en la mente de los usuarios.

Recapitulemos un poco. El valor más importante que existe para una empresa es el cliente. Y hay que ir a buscarlo. Y ya hemos visto que existen dos formas básicas de abordar el marketing, el Inbound Marketing, (¿marketing pasivo?), y Outbound Marketing, (¿marketing activo?).

Tras haberse dado una enorme importancia al Inbound Marketing, dejando como “obsoleto” al Outbound Marketing, el objeto de este post es reivindicar las nuevas formas de Outbound Marketing. Llamémosle Outbound Marketing 2.0.

Hace unos años, Aaron Ross tomó las riendas del equipo de ventas de la empresa Salesforce y mejoró notablemente la afluencia de clientes de la empresa a través de una estrategia bautizada como Outbound 2.0.

El nuevo Outbound Marketing se basa en la segmentación y la especialización del equipo de ventas. La base de esta estrategia se basa en que un equipo de ventas se compone de vendedores con diferentes perfiles, algunos mejores en prospección de clientes y otros en el cierre de cuentas.

Los vendedores con experiencia generalmente son peores en prospección. De la misma manera, los que son buenos en prospección tienen dificultad en manejar muchos clientes. La solución que Aaron Ross propuso es simple: en lugar de tener “vendedores que hacen de todo” ofreciendo tu producto para cualquier persona, decidió segmentar el equipo en tres niveles:

        Business Intelligence (BI): expertos en encontrar empresas con perfil para usar tu solución, ellos entregan al experto en prospección el contacto de la persona que toma la decisión de compra (smart lead)
        Hunters: responsables de la prospección de nuevos clientes; hacen el primer contacto con el lead y conducen todo el proceso de calificación
        Closers: responsables sólo para el cierre de cuentas; ellos toman los leads calificados y los transforman en clientes.

La estrategia de Aaron ha funcionado tan bien que en pocos años ha añadido 100 millones de dólares a los ingresos de Salesforce, convirtiendo la empresa en el gigante que es hoy y el nuevo Outbound en una tendencia.

Toda la experiencia figura en el libro Predictable Revenue, conocido en todo el mundo como “la Biblia de ventas del Valle del Silicio”.

Las razones detrás de esa fama no son pocas, puesto que Ross probó por A+B que el Outbound marketing puede traer mucho resultado. Además de la prospección activa a través del contacto con un vendedor, se pueden utilizar otras acciones de Outbound Marketing, tales como los enlaces patrocinados, que son una buena fuente de adquisición de leads.

La unión de Inbound y Outbound marketing en tu empresa, funcionando juntos, pueden traer resultados importantes si se manejan adecuadamente.

A corto plazo, el equipo de Outbound se encarga de la generación de ingresos, mientras que el equipo de Inbound se enfoca en robar las primeras colocaciones de Google a través de técnicas de SEO. Conforme crece el número de clientes, se dirigen los esfuerzos del equipo de Outbound para cerrar cuentas estratégicas, que requieren más trabajo por parte del vendedor.

Eso sin contar las ventajas que surgen de la unión entre los dos procesos, como la creación de entrenamientos más eficientes y la reducción del ciclo de ventas.

Independientemente de todo lo aprendido anteriormente, recordemos que el Outbound marketing puede ser esencial en los productos de consumo, que son aquellos que se destinan al uso personal, donde diferenciamos los productos de conveniencia, los de consumo duradero, los de especialidad y los no buscados.

Los productos de conveniencia pueden ser de compra regular (alimentos, jabón, dentífrico), de compra por impulso (revistas, bombones, pasteles), y productos de emergencia, como pueden ser los paraguas o los chubasqueros.

Concretamente en el caso de los productos de consumo de conveniencia de compra regular, el Outbound marketing es fundamental, dada la alta competitividad existente entre marcas, lo que nos obliga a no dejar que nos olviden. Mantener el recuerdo de la marca o el producto en la mente del usuario o consumidor es fundamental y el Outbound marketing es casi insustituible.

También en la categoría de productos no buscados, que incluye a aquellos productos más o menos desconocidos o bien que en principio no son buscados de forma directa  por los consumidores, es también fundamental el inicio con el Outbound marketing. En este tipo de productos, incluso cuando son conocidos no es habitual buscar su adquisición, y por tanto suelen requerir de gran promoción para provocar su consumo.

Complementariamente, veamos algunas características del Outbound marketing:
        Es una metodología basada en el producto, en mostrar sus características y cualidades, por lo que busca a los potenciales clientes interrumpiendo su actividad porque el mismo no ha solicitado la información. Es un contacto de los llamados en frío, al no conocer nada de los mismos.

        Por esta razón, los clientes son buscados en medios tradicionales para lograr una hipotética atención, como son la radio, televisión, prensa, email o banners.

        La comunicación es unidireccional, ya que la comunicación circula en una sola dirección. Se lanza una información, pero no se habilitan canales para establecer un intercambio recíproco. En el Outbound 2.0 se propia la reciprocidad.

        Es un mensaje impersonal, con lo que lleva de riesgo de pérdida, al ser indiscriminado y posiblemente no provoque respuesta en el destinatario que,  priori, no está interesado.

        A causa de los canales que utiliza, existe un control escaso o limitado sobre quién ha recibido el mensaje, lo que lo hace difícil de medir. Esto ha variado, a favor, con el Outbound 2.0

Entre las ventajas que podemos encontrar en el Outbound marketing, además de los mercados mencionados antes, está el objetivo de estar constantemente en la mente del consumidor, para que de forma subconsciente, recuerden la marca, producto o servicio. Igualmente hay que recordar que en el mercado de consumo es muy importante esta labor para mantenerse presente en el mercado y buscar el recuerdo y el liderazgo.

Aunque el Outbound marketing sea generalmente más caro al tener que estar continuamente llegando a muchas personas con mensajes muy generales y en medios masivos, no por ello es menos efectivo, al menos en los mercados comentados y donde haya gran competitividad. Es como disparar con ametralladora. Se impactará muchas veces en lugares u objetivos erróneos, pero también se alcanzarán objetivos útiles, que luego se pueden fidelizar.

Pero que quede claro que frente a movimientos más modernos a favor del Inbound marketing, el Outbound marketing es muy útil, especialmente el 2.0, y está tan vigente como el Inbound Marketing. Ya hemos visto las diferencias y las complementariedades.

viernes, 1 de junio de 2018

WAVMO

El acrónimo del título deja cierto aire de suspense, ya que en este post vamos  ver como el marketing vertical, más que una opción en sí mismo, es  a veces una elección obligada. Comencemos por el acrónimo:


WAVMO = What about Vertical Marketing Option?

En determinados casos, puede ser una opción elegir entre una estrategia de marketing vertical o de marketing horizontal. Pero lo cierto es que la empresa y sus productos pueden llevar a que la elección del marketing esté condicionada a priori.

Imaginemos un entorno cualquiera, por ahora sin determinar. En este caso al enfrentarse al mercado hay dos formas básicas de hacerlo: bien sea con un enfoque vertical, o bien horizontalmente.

El marketing horizontal es una estrategia que elige una empresa cuando busca ofrecer sus productos o servicios en diferentes mercados o sectores de actividad. Por otra parte, en el caso del marketing vertical se trata generalmente de ofrecer los productos o servicios en un sector o algunos sectores concretos. Dicho de otra forma, en el marketing vertical la empresa se dirige a sectores específicos, mientras que con el horizontal se centra en objetivos que abarcan múltiples sectores.

Tal vez en este punto la pregunta sea, ¿cuál es más conveniente? Es obvio que depende del objetivo de mercado de la empresa. Si la oferta de productos o servicios de la empresa es muy especializada, el marketing de elección sería el vertical. Una ventaja de las estrategias de marketing vertical es una aparente mayor sencillez porque el mismo mensaje sirve para todos los clientes. A cambio, es necesario conocer muy bien el sector al que se dirige la empresa y realizar acciones muy concretas para el mismo.

En el otro extremo, el marketing horizontal se utilizará para productos o servicios que tienen un mercado amplio y no especializado en ningún sector, como es el caso de los productos de gran consumo o servicios tan particularizados como son los seguros. Obviamente, son amplios en su oferta, y no van dirigidos a ningún sector concreto.

Un ejemplo perfecto entre los sistemas verticales de marketing tenemos las cadenas sucursalistas y las franquicias, siendo una cadena sucursalista una organización de venta al detalle que cuenta con una estructura propia de tiendas.

Sabemos que el marketing vertical es una estrategia que consiste en que las empresas producen sus propios bienes o disponen de su propia producción. En el caso concreto de  Decathlon, gracias a que las fases de diseño, fabricación y distribución pertenecen a la misma empresa, se ahorra en los costes, con lo que pueden vender sus productos a bajos precios, para cumplir sus compromisos de precios bajos, amplia cobertura y calidad.

En el marketing vertical entendemos que existen dos o más elementos de la cadena vertical. El mínimo, o ciclo corto, consta de fabricante y usuario final o consumidor, y en el más largo generalmente se introduce un tercer elemento, que es el intermediario o mayorista. La cadena sería así: el fabricante crea el producto, que es comprado por el mayorista, que se encarga de gestionarlo hacia los minoristas para que así lleguen al usuario final. Recordemos que los mayoristas nunca venden al usuario final.

Como todo en la vida, el marketing vertical tiene sus ventajas e inconvenientes, pero que no se pueden citar de modo genérico comparándolo con otros tipos de marketing. El marketing vertical permite tener un buen control de toda la cadena, desde la producción o fabricación hasta la venta al consumidor final, y en el caso de productos bien definidos o mercados concretos es una buena elección.

Existen tres formas de gestión del marketing vertical. Corporativo, Contractual y Administrado. 

Corporativo

En un sistema corporativo de marketing vertical la propiedad de todos los niveles desde  la cadena de producción y la distribución recaen en una sola empresa. Un ejemplo sería Apple, que diseña y fabrica sus productos y tiene sus propias tiendas de venta minorista.

Contractual

En el caso de un sistema contractual de marketing vertical existe un acuerdo formal entre los distintos niveles de la distribución o el canal de producción para coordinar todo el proceso. La franquicia es la forma más frecuente de un sistema de marketing vertical contractual.

Administrado

Por otra parte, en un sistema administrado de marketing vertical hay un miembro de la cadena de producción y distribución que es dominante y organiza el sistema de marketing vertical, como es el caso de Wal-Mart, que propone las condiciones a seguir a los pequeños fabricantes de productos, por ejemplo en perfumería o limpieza.

Los sistemas verticales de marketing contractual pueden ser de diversos tipos, considerándose como más frecuentes los que describimos a continuación.

        Las cadenas voluntarias patrocinadas por mayoristas, que constan de cadenas voluntarias de detallistas independientes, con el propósito de obtener sinergias para competir con las grandes organizaciones. 
        Las cooperativas detallistas, en las que detallistas organizan un tipo de negocio de propiedad conjunta, para mejorar su gestión de ventas.
        Organizaciones de franquicia, en las que un elemento de la cadena elabora un sistema de franquicia. Puede haber tres formas de franquicia.
1.             El sistema de franquicia de detallistas, que está patrocinado por el fabricante, siendo un buen ejemplo el que se encuentra en al industria del automóvil, ya que el fabricante autoriza a los concesionarios a vender sus coches, pero estos siguen siendo independientes.
2.             Otro es el sistema de franquicia del mayorista, también patrocinado por el fabricante, como es el caso de Coca-Cola, que autoriza a embotelladores mayoristas en diversos mercados para que compren su concentrado y posteriormente le añadan agua carbonatada, lo embotellen y lo vendan a los minoristas en mercados locales. Igualmente La Casera concede franquicias de producción y distribución.
3.             Una tercera forma es el sistema de franquicia de detallista patrocinado por la empresa de servicio, en el cual una empresa de servicio autoriza a un sistema de detallistas para que lleven sus servicios a los consumidores. Algunos ejemplos los tenemos en el negocio de alquiler de coches, como Hertz o Avis, en servicios de comida rápida, como McDonald's o Burger King, y en algunos casos concretos de hoteles, como en algunos de Paradores de Turismo y algunos de la cadena Meliá.

Un ejemplo típico de marketing vertical es Decathlon. Decathlon factura 9.100 millones de €, con 70.000 empleados. En Francia factura un 35% del total, y en España factura 17% del total. Posee más de 1.000 tiendas en todo el mundo. Su slogan es “El deporte más grande del mundo.”

Por otra parte en el otro extremo, como ejemplo de elección de marketing horizontal, tenemos a la empresa competidora de Decathlon, Intersport.

Intersport es una Sociedad Cooperativa, formada por más de 5.000 detallistas, de las  cuales más de 300 están en España. su cifra de negocio asciende a 10.500 millones de €.
Es el líder mundial del sector.

Como ocurre en todos los órdenes de la vida, todo tiene sus ventajas e inconvenientes. El marketing vertical permite tener un buen control de toda la cadena, desde la producción o fabricación hasta la venta al consumidor final, y en el caso de productos bien definidos o mercados concretos es una buena elección.

Espero haber logrado aportar algunas ideas para la posible elección de la estrategia de marketing más adecuada, cuando sea posible elegir.