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sábado, 19 de noviembre de 2016

Segmentación en marketing

En marketing toda ayuda es bienvenida, y cuando vamos a lanzar un mensaje lo más importante es la precisión. Pensemos en el caso de una persona que vaya a cazar o a pescar una pieza. La forma de hacerlo cambiará notablemente el consumo de recursos y el resultado final.

Imaginemos una primera forma: tomar una metralleta y disparar de forma indiscriminada sobre el objetivo. Posiblemente se logrará alcanzar la pieza con alguno de los disparos, pero el derroche de munición y los daños colaterales posibles encarecerán notablemente el coste. Pensemos en otra opción: una escopeta de alta precisión que dará directamente en el objetivo con tan sólo uno o pocos disparos. (Podemos extrapolarlo a la pesca, sea con red o con caña y anzuelo). Veamos los pros y los contras. En la forma masiva no es necesaria demasiada labor previa, pero el derroche viene después. En la forma precisa, la labor previa es importante, (elección de una escopeta de calidad, del lugar más adecuado, del momento más adecuado…), pero el resultado es óptimo.

Vayamos ahora al caso del marketing. La realización de una acción de marketing o el envío de un mensaje mediante la forma masiva es muy probable que alcance el objetivo u objetivos perseguidos, pero a costa de un derroche de medios. Por el contrario, la realización en la forma precisa llevará una labor importante para seleccionar el objetivo u objetivos, pero una vez realizada, el porcentaje de éxito será muy alto.

Y el papel fundamental de estas labores previas para lograr un buen final lo encontramos en la segmentación de mercados.

Segmentar es dividir un mercado concreto en subgrupos homogéneos de clientes que requieran políticas de marketing diferentes.

La segmentación de mercados nace de la competitividad actual en los mercados, lográndose de este modo una cobertura más completa de los mismos. Los clientes nunca son iguales, aún dentro de un mismo mercado.

En consecuencia, la segmentación de mercados resulta necesaria a partir del nacimiento de determinados factores como:

        Evolución tecnológica
        Cambios sociales y económicos
        Diferenciación de los productos o servicios propios de los de los competidores
        Las nuevas aplicaciones informáticas para los sistemas de marketing

Las ventajas que aporta a la empresa la segmentación de mercados frente a un análisis de tipo general son las siguientes:

        Detección con mayor detalle de las necesidades del cliente
        Comprobar las aptitudes de la empresa para satisfacer dichas necesidades
        Adecuar la oferta de la empresa a dichas necesidades
        Determinar las estrategias más adecuadas para satisfacer dicha demanda
        Mejor preparación de los mensajes de comunicación y publicidad
        Mejor organización y adecuación de la red de distribución

Estrategias de segmentación

        Indiferenciada
        Diferenciada
        Concentrada

En la estrategia indiferenciada la empresa se dirige de la misma manera a los diferentes segmentos que integran el mercado concreto con iguales políticas de marketing, realizando un ajuste que satisfaga las características comunes de los clientes de dicho mercado.

Las ventajas de realizar esta estrategia indiferenciada se refieren a una mayor reducción de costes, a cambio de soportar una competencia mayor. Coca-Cola utilizaba esta estrategia en las etapas iniciales.

En cambio, mediante la estrategia diferenciada la empresa se dirige a los diferentes segmentos el mercado con productos o servicios diferentes, de forma que se satisfacen de forma más completa las necesidades de los mismos.

Siguiendo con el anterior ejemplo, Coca-Cola sigue en la actualidad una estrategia diferenciada, de forma que posee productos diferentes que le permite dirigirse a públicos diferentes con el producto más adecuado de su gama.

La ventaja de utilizar esta estrategia de marketing es el poder atender de una forma más completa a diferentes tipos de clientes, aún dentro de un mismo mercado.

La estrategia concentrada se centra en dirigir la acción del marketing de la empresa hacia un sector concreto de mercado, de forma que pueda satisfacer las necesidades de esos clientes en particular, incluyendo muy pocos segmentos en la misma.

Factores de influencia en la elección de la estrategia

En el momento de plantearse una empresa la elección de la estrategia de segmentación de mercados a seguir, deberá contar con determinados factores de influencia, como los descritos a continuación.

        Recursos económicos
        Homogeneidad de la oferta
        Ciclo de vida del producto
        Homogeneidad del mercado
        Estrategias de los competidores

Si la empresa no posee demasiados recursos económicos, apenas podrá optar por otra estrategia que no sea la de concentración.

Si el producto o servicio de la empresa no posee características diferenciadoras importantes, lo recomendable será la elección de una estrategia indiferenciada. Por el contrario, una oferta de productos claramente diferentes permite y aconseja la elección de estrategias diferenciadas.

También influye claramente en la elección de la estrategia de marketing el hecho de que el producto se encuentre en una fase u otra de su ciclo de vida. En la etapa de inicio de la vida de un producto la estrategia de elección será la indiferenciada, centrándose la empresa en la motivación del cliente por el producto, mientras que en la fase de declive, por ejemplo, la estrategia a elegir será la diferenciada o la de concentración para mantener el interés y fidelidad del cliente hacia el producto.

Cuando el mercado es homogéneo, con clientes con necesidades muy parecidas, la estrategia de elección es la indiferenciada, al contrario de lo que se elegiría para un mercado heterogéneo, donde la empresa puede plantearse la segmentación y a la aplicación de estrategias diferenciadas o concentradas.

Complementariamente, un estudio u observación de las estrategias utilizadas por la competencia nos permitirá elegir más convenientemente la estrategia que deberá seguir nuestra empresa, ya que no tendría sentido una competencia indiferenciada en un entorno competitivo dominado por estrategias diferenciadas en mercados segmentados.

Sin embargo, si la empresa se encuentra con unos competidores que utilizan estrategias indiferenciadas, puede optar por seguir este mismo tipo de estrategia o bien sacar provecho de la situación realizando una segmentación intensa del mercado y utilizando estrategias diferenciadas.

Criterios de segmentación

Los criterios más comúnmente utilizados para segmentar mercados son los siguientes:

Geográficos

        Por regiones
        Por tamaño de municipio
        Por densidad
        Por razones de clima

Demográficos

        Edad/sexo/peso/talla/estado civil
        Tamaño de la familia
        Religión
        Nacionalidad

Socioeconómicos

        Nivel de ingresos
        Nivel de estudios
        Clase social
        Profesión

Psicográficos

        Estilo de vida
        Tipo de personalidad

a)     Introvertido/extrovertido
b)    Independiente/dependiente
c)     Impulsivo/reflexivo

Específicos

        Tipo de cliente
        Volumen de compra
        Criterios de compra
        Lugar de compra

Mercados Industriales

El mercado industrial ofrece mayores dificultades de segmentación por la menor facilidad de identificación de las variables a considerar en la segmentación de este mercado.

Los criterios más adecuados se centran en los siguientes:

        Demográficos, con el dimensionamiento del sector en el que está encuadrada la empresa, así como las características de la localización de los clientes, que condiciona notablemente las estrategias de distribución y entrega.

        Sistemas de compra, con la estructura de compras de la empresa, incluyendo la escala jerárquica de poder de decisión, políticas de compra, siendo de gran importancia las relaciones proveedor-cliente.

        Características productivas del cliente, considerándose el potencial productivo, potencial de compra a nuestra empresa, aplicaciones de los productos, mercado al que se dirige y capacidad técnica.

        Características particulares y personales de los clientes, tales como meticulosidad, preocupación por los tiempos de entrega, intolerancia, falta de confianza, receptividad a nuevas tecnologías o aplicaciones.

La segmentación se realiza a partir de un análisis del mercado, para conocer las motivaciones de compra de este entorno y las formas de compra existentes en el mismo.
Posteriormente se procede a una selección de los mercados que sean más favorables o acordes con las actividades de nuestra empresa.

También resulta interesante la segmentación en la gestión comercial, diferenciándose la empresa de la competencia mediante la realización de estrategias que hagan más rentable la adecuación a los diversos segmentos elegidos para ser atendidos por nuestra empresa.


Creo que es importante haber recogido las diferentes formas de segmentación, aún a sabiendas de que tal vez más adelante sería interesante profundizar en algunos de los puntos recogidos en este post.

viernes, 7 de octubre de 2016

El marketing NO crea necesidades

Según Philip Kotler (considerado generalmente como el padre del marketing) el  marketing es “el proceso social y administrativo por el cual los grupos e individuos satisfacen sus necesidades al crear e intercambiar bienes y servicios”.

El entorno donde se mueve este proceso de intercambio se denomina el mercado, y dentro del mismo se encuentran los dos factores del intercambio, cuya denominación técnica responde a los términos de demanda, para la parte que requiere de los productos o servicios para satisfacer sus necesidades, y al término de oferta para la parte capaz de satisfacerlas.

En definitiva, las personas tienen necesidad de cosas, (productos, servicios, ideas) cuyo logro supone una mejora de su vida sea en el entorno particular como en el profesional. 

En consecuencia, las empresas se constituyen con el fin primario de proveer las soluciones, servicios o productos para satisfacer esas necesidades detectadas en las personas o entidades, mediante un proceso que se denomina intercambio. El intercambio ha evolucionado a lo largo del tiempo, desde el trueque utilizado en la antigüedad, donde se cambiaba directamente algo que alguien tiene y otro desea tener, por otro bien que uno necesitaba y el otro poseía y lo podía ceder, hasta la actualidad en el que el sistema de intercambio puede incluir productos, servicios o, sobre todo, dinero, para el logro del intercambio, siendo generalmente este último el más frecuente.

Esto nos lleva a que la labor del marketing, desde un punto de vista teórico y puro, es la consecución del beneficio para ambas partes, la empresa proveedora y el usuario o consumidor.

Claro que, en realidad existen dos formas o enfoques diferentes de abordar el mercado: el enfoque de oferta y el enfoque hacia la demanda. En el primero, el proveedor o fabricante pone productos o servicios en el mercado e intenta venderlos. En el segundo enfoque se recogen las necesidades existentes en el mercado, a través de una investigación o estudio de la demanda, creando posteriormente productos que satisfagan las necesidades detectadas en el mercado.

Esto podría llevarnos a una aparente paradoja: el enfoque de oferta no se ajustaría al principio del marketing de que “las necesidades no se crean, las necesidades existen, y el marketing simplemente las identifica y las satisface”. Parece obvio que cuando hablamos de que en el enfoque de oferta se pone un producto o servicio en el mercado, esperando que el consumidor lo adquiera, previamente se ha detectado una necesidad latente. Nadie pondría en marcha una maquinaria productiva para ofrecer algo que no fuese a tener demanda. Lo que ocurre es que en el enfoque de oferta, muy válido en entornos emergentes, la necesidad latente puede estar oculta y el proveedor la da a conocer, como fue el caso del teléfono móvil, por ejemplo. No es que se creara una necesidad, sino que la necesidad ya existía, al tener que acudir las personas a una cafetería o a una cabina pública cuando una persona había de llamar y no estaba en casa ni en el trabajo.

Esto era un claro indicio de que sería muy útil poder llevar el medio de comunicación lo más cerca posible. En vez de hacer muchas más cabinas telefónicas, la solución más lógica parecería que fuera llevar el teléfono encima. Lo que era algo inconcebible en aquellos momentos, (de hecho, los primero “móviles” eran aparatos pesados y con largas antenas desplegables y corto alcance), llegó a hacerse realidad una vez que la necesidad se hizo patente con mayor claridad. Ejemplos de este tipo, podrían ponerse muchos. El marketing debe detectar necesidades y su función estriba en decirle a la empresa que hay una necesidad concreta no satisfecha en el mercado.

En definitiva, el marketing tiene como objetivo principal favorecer el intercambio entre dos partes de forma que ambas resulten beneficiadas. Según Kotler, se entiende por intercambio “el acto de obtener un producto deseado de otra persona, ofreciéndole algo a cambio”.

Esto implica la existencia de al menos dos partes, las cuales deben poseer algo que suponga valor para la otra, que ambas partes crean que es apropiado dicho intercambio, que sepan  comunicarse, y que se sientan libres de aceptar o rechazar lo ofrecido.

El marketing debe estar capacitado para posicionar una marca, producto o servicio en la mente del consumidor, partiendo de las necesidades del mismo. De esta forma, el marketing empresarial se encarga de hacer que la empresa sea conocida por los potenciales usuarios, así como sus productos o servicios.

El marketing proporciona las pautas de actuación para la actividad de la empresa, partiendo de la identificación el mercado. Este marco de actuación incluye un conocimiento total con base a diversos pasos o etapas. Estos son:

·       Conocimiento del mercado total existente, identificando de la forma más completa posible la demanda, así como también la oferta que esté presente y activa en dicho mercado.

·       Segmentación del mercado, que es el proceso de disgregación del mercado según el tipo de consumidor, creando grupos con los que poseen necesidades parecidas.

·       Determinación del mercado objetivo, donde la empresa, una vez desagregado el mercado, elige en cual o cuales de estos grupos quiere o puede estar presente para satisfacer ese tipo de demanda.

En consecuencia, una vez realizados los pasos anteriores, la empresa identificará las necesidades u oportunidades existentes en el mercado, para satisfacerlas, una vez identificados también a los competidores en términos de tamaño, crecimiento, número, calidad y rentabilidad.

Puede darse el caso de que se detecte que un determinado grupo de necesidades no estén cubiertas, pero el escaso tamaño crítico de la demanda no haga rentable abordar esa parcela. O bien, en términos de crecimiento, si la parcela está estancada tal vez no merezca la pena enfocarla como objetivo a lograr.

Por otra parte, el número de los competidores puede hacer abordable o inabordable esa parcela concreta, o bien puede ser abordable o inabordable en razón de su calidad. Si la oferta de la competencia en esa parcela es de baja calidad, podemos intentar entrar en liza ofreciendo mejor calidad. Lo contrario podría ser un elemento disuasorio para abordar la parcela analizada.

Algo similar ocurre con la rentabilidad, incluso en mayor grado. Es decir, puede haber un hueco en esa parcela de mercado, el tamaño puede ser apropiado, y los competidores asequibles, pero nos encontramos con un entorno de baja rentabilidad. Posiblemente sería lo mejor, o lo más aconsejable, no entrar en esta parcela concreta y buscar otra que produzca mayor rentabilidad.

Una vez analizado, tras los estudios y actividades previas, y que la empresa ha elegido su parcela de mercado, el marketing deberá sugerir el diseño del producto a suministrar a los usuarios, y debe ser quién proponga el precio más conveniente al mismo, el cual deberá asignarse apoyándose en el estudio previo de costes, en la realidad de la identificación de las necesidades, y en función de la competencia existente.


El marketing es muy interesante y es una de las actividades más complejas que existen en una empresa. Por ello nunca debe descuidarse.